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Los 5 mayores mitos sobre limpieza de ventanas

Pero qué técnicas y productos dejan las ventanas no solo perfectamente limpias, sino también de la forma más rápida. ¿Y cuál de ellas es incluso contraproducente?
Conocimiento
Limpiar ventanas tiene solo un objetivo: dejarlas sin una sola mancha, como los chorros del oro. Y como no es nada fácil obtener un resultado impecable, se han creado un montón de mitos sobre esta tarea doméstica. Hojas de periódico, filtros de café, calcetines de nylon: los pequeños consejos de la abuela para no dejar ni una mancha compiten encarnizadamente con soluciones más modernas, desde limpiadores de cristales a aspiradoras de ventanas. Pero qué técnicas y productos dejan las ventanas no solo perfectamente limpias, sino también de la forma más rápida. ¿Y cuál de ellas es incluso contraproducente? 

Tu perro acaba de saludar con recelo al gato de tu vecino pegando su húmedo hocico contra el cristal de la terraza, la nariz de tu pequeño de tres años y sus dedos llenos de chocolate, exactamente igual. Aunque haga poco que limpiaste los cristales, ¡toca hacerlo otra vez! Estas fastidiosas limpiezas intermedias rara vez se hacen. Demasiados artilugios, demasiados pasos a dar en la tarea (incluso a los más entusiastas limpiadores les desalienta la simple idea de limpiar ventanas). Llegará un momento en que la reducida visión a través de la suciedad, del polvo y de las gotas de lluvia comenzará a disgustarte. No solo por tu propio bienestar, sino también por las miradas acusadoras de tus vecinos es como se determina la frecuencia de la limpieza de las ventanas. La gente que vive en la planta baja suele limpiar más a menudo sus ventanas que la que vive en plantas más altas.

Cada cual tiene sus propias estrategias para tener unos cristales sin una sola mancha. Pero, ¿qué mito sobre limpieza de ventanas tiene el mayor efecto? ¿Y cómo puedes fabricarte tu propio limpia-cristales? Una cosa está clara: no necesitas un caro limpiador de ventanas profesional, a no ser que estés pensando en limpiar todo un bloque de pisos. No obstante, la compra de un complemento tecnológico puede merecer la pena para particulares: con ayuda de una aspiradora de ventanas pueden ahorrarse dos terceras partes de los pasos que hay que dar. 

Mito nº1: ¡No limpies nunca los cristales si hace sol! 

Verdadero (al menos hasta el momento): El buen tiempo es mal tiempo para limpiar ventanas. Especialmente si a la hoja de la ventana le da el cálido sol de lleno. Los rayos de sol pueden hacer que el agua se evapore demasiado rápido de la superficie de los cristales. El resultado: rayas y marcas horrorosas. Es mejor limpiar en el interior de casa cuando hace sol (o hacer una pausa en las faenas del hogar y salir a disfrutar todos juntos del buen tiempo). (Un consejo de nuestra parte: aquellos que no quieren esperar, pueden probar nuestro Limpiacristales Kobold VG100). Elimina restos de líquido mientras limpia y no deja marcas, incluso cuando hace sol. 

Mito nº2: Lo mejor para dejar los cristales brillantes es el papel de periódico

¡No necesariamente! Cierto es que un puñado de papel de periódico absorbe muy bien el agua sobrante. Pero la tinta impresa sobre el papel puede teñir los marcos blancos sintéticos. Con un poco de mala suerte, usar papel de periódico puede causarte más trabajo todavía. Otros trucos, como utilizar filtros de café o calcetines de nylon son más seguros al respecto, pero realmente no eliminan la suciedad. Para los que quieren unas ventanas sin una sola mancha, lo mejor es utilizar una bayeta de microfibra o la vieja gamuza de toda la vida. 

Mito nº3: Limpiar ventanas más rápido con agua caliente 

¡Eso no es del todo cierto! El agua debe estar caliente, pero debe poder tocarse, con lo que los agentes químicos (normalmente etanol) que se añaden no se evaporan y pueden desarrollar su efecto al completo en el agua. Se sabe que la mejor arma secreta es añadir unas gotas de lavavajillas líquido en combinación con un chorro de vinagre. Estos dos aditivos disulven eficazmente la cal adherida a las superficies de cristal. Quienes tienen un olfato delicado y quieren limpiar sus superficies de cristal de forma sostenible, pueden usar un detergente moderno a modo de precaución. 

Mito nº4: Combatir huellas y rayas con un limpia-cristales

¡Solo hasta cierto punto! Muchos limpia-cristales contienen aditivos como esencias, que se adhieren a las ventanas en forma de fina capa y por lo tanto no previenen, sino que fomentan la formación de manchas. A menudo se recomienda el té negro contra las manchas difíciles. Este remedio casero puede obrar milagros en hojas de cristal, pero si se usa habitualmente puede llegar a teñir los marcos de las ventanas. La forma más segura de tener unas ventanas sin manchas no consiste en añadir productos, sino en eliminar en profundidad todo resto de fluidos de la duperficie del cristal. Si no hay líquidos, tampoco puede secarse ninguna sustancia sobre la hoja de cristal. 

Mito nº 5: Son necesarias al menos tres fases de trabajo 

No necesariamente si se utiliza una aspiradora de ventanas. Fregar la hoja, eliminar el líquido y abrillantar el cristal: este proceso inamovible está ya desfasado si se usa una herramienta que perfecciona la limpieza de los cristales. La limpieza de ventanas hace que limpiarlas sea rápido y entretenido: el Limpiacristales Kobold VG100 con batería, pulverizala hoja de cristal con agua y detergente y a su vez elimina la suciedad y aspira el agua sobrante a través de su boquilla de absorción , todo en una sola pasada. Ya no quedarán más manchas indeseadas, incluso si hace sol. ¡Todo en un solo paso! También es ideal para todas las superficies de cristal ahumado de tu casa. 

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